Clase inaugural: Poesía y documento

Javier Codesal  es un artista pionero y, al mismo tiempo, reaccionario. Un valedor de la modernidad que el videoarte español le ha transmitido a esta época y, sin embargo, un renegado que se resiste a usar tal soporte para maquillar lo que esa modernidad no ha conseguido transformar. Así pues, Codesal no sublima – más bien lleva al límite- una disciplina que ha hecho pasar por unos principios irrenunciables: expansión, historicidad, dualidad, precariedad, inclusión, intimidad, narratividad, tecnología…

Por encima de todos, un principio artístico innegociable a la hora de encarar su poética: el principio del fin.

Antes de Codesal (AC), buena parte del videoarte español estaba encaminado a validar el triunfo de lo contemporáneo sobre la tradición. Después de Codesal 8DC), resulta un poco más evidente que esa contemporaneidad ha quedado jalonada por mucho de lo que parecía domado: la represión sexual y los determinismos familiares, lo religioso y lo militar, la enfermedad y lo atávico. Sus piezasdejan escuchar el latido primigenio que sobrevive en el mundo de hoy. Y es, en esa paradoja, donde encontramos las claves de un arte a contracorriente, activado desde un anacronismo entre el medio y lo que este, finalmente, saca a la luz.

Texto de Iván de la Nuez. El artista reaccionario de un arte por venir. Edición Consorcio de Museos de la Comunidad Valenciana